A diferencia de otras tradiciones centenarias, esta fecha específica es bastante moderna. Se instauró alrededor de 2015 gracias a una campaña de marketing en Madrid para fomentar el consumo en restaurantes. Sin embargo, la historia de la croqueta es mucho más antigua y aristocrática:
Raíces Francesas: Aunque hoy es un emblema español, la croqueta nació en Francia.
El «Padre» de la Croqueta: Se atribuye su invención (o perfeccionamiento) al chef Antonin Carême. En 1817, sirvió en un banquete para el Príncipe Regente de Inglaterra y el Gran Duque Nicolás de Rusia unas “Croquettes à la Royale”.
Evolución: Aquellas primeras versiones eran bolas de carne picada rebozada. Fue más tarde, con la popularización de la salsa bechamel (creada por Louis de Béchameil), cuando la croqueta adquirió la cremosidad que amamos hoy.
La Croqueta en España
Si bien nació en Francia, en España se perfeccionó el concepto bajo la filosofía de la «cocina de aprovechamiento». En tiempos de escasez, las sobras del cocido o del asado se mezclaban con bechamel para no tirar nada, creando un manjar de lujo a partir de ingredientes humildes.
El Ranking de la Fama
Según diversos estudios de consumo en España, estas son las reinas de la pista:
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🥇 Jamón Ibérico: La líder indiscutible. Representa más del 60-70% del consumo.
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🥈 Setas (Boletus): La opción gourmet favorita.
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🥉 Pescado (Bacalao): Un clásico, especialmente en Cuaresma.
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Otras: Pollo (las de las abuelas), cocido, queso azul (tendencia moderna) y rabo de toro.
Curiosidades para sorprender
Etimología crujiente: La palabra viene del verbo francés croquer, que significa «crujir». Por tanto, una croqueta es, literalmente, «una pequeña crujiente».
El récord mundial: El récord de comilones de croquetas lo tiene un concurso en Madrid donde el ganador llegó a ingerir más de 200 croquetas en una sola sesión (¡cuidado con la digestión!).
¿Dulces? Las primeras croquetas que llegaron a España no eran necesariamente saladas; en recetarios antiguos aparecen versiones de arroz con leche rebozadas, consideradas postres.
Croqueta de chorizo picante
Ingredientes
Chorizo picante: 150g – 200g (tipo sarta o curado, no fresco de barbacoa).
Leche entera: 1 litro (tente a mano un poco más por si acaso). La leche debe estar a temperatura ambiente o tibia.
Harina de trigo: 90g – 100g (aprox. 3 cucharadas colmadas).
Mantequilla: 50g (usaremos menos de lo normal porque el chorizo aporta grasa).
Cebolla: 1/2 cebolla pequeña (opcional, pero le da dulzor que contrasta con el picante).
Nuez moscada: Una pizca.
Sal: ¡Cuidado! Añadir solo al final y si es necesario.
Huevos: 2 o 3 batidos.
Pan rallado: Preferiblemente crujiente o tipo panko si quieres un extra de textura.
Aceite de oliva o girasol: Abundante para freír.










Modo de preparación
Tiempo de trabajo activo (cocinar y formar): 1 hora y 15 minutos aprox.
Tiempo de reposo (espera): Mínimo 4 horas (Ideal: de un día para otro).
Tiempo Total de reloj: ~5 horas y media.
Preparación de croquetas de chorizo picante
Preparar el «tropezón»
Quita la piel al chorizo.
Pícalo en daditos muy pequeños. Queremos encontrar trocitos, pero que no sean tan grandes que rompan la croqueta al formarla.
Si usas cebolla, pícala extremadamente fina (brunoise).
El sofrito (La base del sabor)
En una sartén amplia o cazuela a fuego medio, pon la mantequilla.
Añade el chorizo picado. Deja que suelte su grasilla roja (unos 3-4 minutos).
Añade la cebolla (si la usas) y pocha todo junto hasta que la cebolla esté transparente. Verás que todo el aceite se pone rojo.
El «Roux» (Tostar la harina)
Baja un poco el fuego y añade la harina de golpe.
Paso Crucial: Remueve constantemente con una varilla o cuchara de madera durante unos 3 o 4 minutos. La harina tiene que cocinarse con la grasa del chorizo. Si no lo haces, la croqueta sabrá a harina cruda.
La Bechamel (Paciencia y brazo)
Empieza a añadir la leche poco a poco (un cazo cada vez), removiendo sin parar con las varillas.
Al principio se hará una pasta espesa rojiza. Sigue añadiendo leche y removiendo.
A medida que añadas leche, la masa se volverá cremosa.
Añade la nuez moscada. Prueba de sal ahora (el chorizo suele ser suficiente, quizás no necesites añadir nada).
El punto exacto: La masa está lista cuando, al pasar la cuchara por el fondo, deja un «camino» limpio y la masa se despega de las paredes de la sartén. Debe quedar espesita.
El Reposo (Fundamental)
Pasa la masa a una fuente plana y extiéndela bien.
Tapa con papel film «a piel» (que el plástico toque directamente la masa) para que no se forme costra seca.
Deja enfriar a temperatura ambiente y luego mete en la nevera mínimo 4 horas (mejor si es de un día para otro).
Formar y Freír
Saca la masa de la nevera. Con dos cucharas o con las manos (ligeramente engrasadas en aceite), forma las croquetas.
Pásalas por Pan rallado ➔ Huevo batido ➔ Pan rallado. (El doble paso por pan rallado es opcional, pero ayuda a que no revienten si el chorizo es muy graso).
Fríe en aceite muy caliente (180°C) por tandas pequeñas (3 o 4 a la vez) para que el aceite no se enfríe.
Saca cuando estén doradas y deja escurrir en papel absorbente

